Empieza con menos
Con un perfume nuevo, prueba una o dos pulverizaciones antes de cubrir varias zonas.
El lugar cambia la respuesta
Una oficina pequeña, un coche o una habitación cerrada suelen pedir más moderación que un espacio abierto.
El clima también importa
El calor puede hacer que los perfumes dulces o densos se sientan más llenos, mientras el frío puede hacer que parezcan más discretos al principio.
No reapliques solo porque dejaste de notarlo
La nariz puede acostumbrarse al olor. Antes de volver a aplicar, aléjate un rato o pregunta a alguien cercano si todavía se percibe.
Ajusta de una en una
Si realmente quedó demasiado suave, añade una pulverización en otro uso y vuelve a evaluar.
La cantidad no es una medida de calidad. Concentración, atomizador, piel, clima y distancia con otras personas cambian el resultado.