Usa puntos sencillos
Cuello, parte alta del pecho y muñecas son opciones fáciles. No es necesario cubrir todos los puntos de pulso.
Déjalo secar
Después de aplicar, evita frotar con fuerza y deja que el perfume se asiente.
La ropa puede retener más tiempo
Algunos tejidos conservan bien el aroma, pero prueba primero una zona poco visible si la tela es clara o delicada.
Mantén una aplicación cómoda
Elige zonas que encajen con tu rutina y evita pulverizar demasiado cerca del rostro.
Unos pocos puntos bien elegidos suelen ser más útiles que cubrir muchas zonas a la vez.